Hostal-Restaurante Luz de Luna (Vilanova de Arousa)
Descripción del alojamiento
En Vilanova de Arousa, el Hostal-Restaurante Luz de Luna combina ubicación y comodidad: está a escasos pasos de la Playa del Terrón y ofrece parking privado gratuito, jardín y una terraza perfecta para disfrutar del entorno costero.
Las habitaciones, equipadas con armario, baño privado, TV de pantalla plana, ropa de cama y toallas, incluyen balcones con vistas al mar; además el establecimiento mantiene wifi gratuito y un salón de uso común que facilita el descanso tras la jornada.
Su restaurante se especializa en mariscos y cocina española, complementado por un bar agradable; como punto de referencia, la Isla de Cortegada queda a 11 km, Pontevedra y sus teatros y ayuntamiento a unos 33–37 km, y el aeropuerto de Vigo a 64 km.
Opiniones de los clientes
Si buscas calidad y buena ubicación: Reservar ya! No te equivoques! La vista del atardecer no te lo pierdas! tomando algo en la terraza o cenando aquí variedad, pimiento de padrón mis favoritos langostinos plancha! Más fresco no se consigue! Altamente recomendable, volveré!! saludos desde Buenos Aires!!! argentina!!!
Fui a cenar con mi familia y he de decir que recibimos un trato excelente. Nos atendió un camarero muy agradable y la comida merece la pena (recomiendo tigres, zamburiñas y la paella) por el precio que sale (15 por persona). Volveré a ir 😁😁
100% recomendable,variedad de carta, comida casera y productos frescos. Tienen una terraza increíble al lado de la playa con una sombra maravillosa para los días de mucho calor pero sin duda lo mejor de lo mejor es el personal.
Las habitaciones están muy bien, limpias, cómodas y totalmente acordes al precio. No tienen lujos innecesarios, pero tienen todo lo que necesitas para estar a gusto. Ahora, lo que de verdad marca la diferencia es el trato. Fuimos un grupo de amigos y desde el primer momento nos hicieron sentir como en casa. Todo el personal fue súper amable, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudar en lo que hiciera falta. Se nota que les gusta lo que hacen, y eso se transmite. Queremos destacar especialmente a Macarena, que cada mañana nos preparaba unos desayunos espectaculares, caseros y con mucho cariño. Era un gustazo empezar el día así, y se agradece muchísimo cuando estás fuera de casa. La ubicación también es otro punto fuerte. Si lo que buscas es desconectar de verdad, este sitio es ideal. Está alejado de las zonas más masificadas, así que puedes disfrutar de la tranquilidad total, sin ruidos, sin agobios y con una playa prácticamente para ti solo. Es como tener un pequeño paraíso escondido. En resumen, una experiencia de 10. Volveríamos sin dudarlo, sobre todo por lo bien que nos trataron y por lo a gusto que estuvimos.
Planazo frente al mar, comida riquísima y un camarero que se ganó el cielo (y casi una silla en nuestra mesa). Muy buen producto, excelente servicio, postres caseros increíbles y un licor café de escándalo. La experiencia ha sido tan buena que les perdonaremos no tener café de pota. En resumen: sitio top, comida brutal, vistas de postal y servicio excepcional. Repetimos seguro.
Reseña para el restaurante, muy buen sitio para tomar algo y comer/picar (aunque al final no nos animamos) Me quedo con las ganas de volver, y les pongo buena reseña porque el camarero del restaurante fue súper majete y se lo estaba currando un montón!
Solo opino del restaurante, pues no nos hemos hospedado allí, comimos de raciones y he de decir que me han parecido muy muy escasas las cantidades, todo lo que pedimos fue así, como ejemplo los fingers de pollo era un plato con patatas fritas y 4 fingers, vamos un filete pequeño de pechuga de pollo partido en 4, 7 mejillones tigres pequeños, la persona que nos atendió muy amable eso si, pero lo de los platos .. en fin...
Servicio bueno, sitio bonito,comido y carta muy muy basica y raciones ridiculas precio normales para la zona pero para mi no merece la pena.
Pasamos el día en la playa y decidimos comer allí. Es un hotel que tiene restaurante abajo, con una terraza muy chula con bastante sombra en el cual se está muy Agusto. La atención por parte de los camareros bastante buena, nos hicieron un hueco para comer ya que tendían todo reservado. En cuanto a la comida pues muy normalita, sin más , la ensaladilla normal sin más, los tigres es cierto que estaban muy buenos. La ensalada está bien bastante grande. La merluza estaba buena pero las patatas fritas estaban casi crudas. Un sitio para salir del paso con unas vistas muy buenas de la ría y de la Illa de Arousa.
Terraza permanente, con una localización inmejorable, sobra de árboles, comida aceptable. Sitio a tener en cuenta.
Las habitaciones son muy sencillas y necesitarían una reforma. Las de la planta alta son muy calurosas. Eso sí en cuanto lo dijimos nos llevaron un ventilador potente y silencioso también nos ofrecieron cambiar de habitación. En cuanto a la…
Un lugar perfecto para cenar, en un entorno muy bonito. Tiene un jardín precioso, frente al mar. El camarero encantador. Nos recomendó probar la tarta de queso casera, hecha por su mamá... ¡La mejor tarta de queso que he probado! Y como nos hablaron también del flan... Tuvimos que volver al día siguiente... Exquisito también 😊 Otro año, nos alojaremos allí! Son encantadores!
Hoy martes, 3 peregrinos a las 2,30h de la tarde. Con 25 km a la espalda desde Armenteira. El local prácticamente vacío, apenas 3 mesas ocupadas (más de 20 mesas disponibles,ninguna con cartel de reservado). Solicitamos una mesa para comer y nos dicen que si no tenemos reserva, no nos pueden atender. Ese no es el espíritu gallego que conocemos y admiramos. Hemos cogido la mochila hemos andado 20 minutos más y nos han atendido de maravilla. Que pena
Es un lugar familiar, acogedor, tiene una cocina perfecta, natural, de las que quedan pocas. Cualquier plato vale la pena. ¿Cuántos sitios conocen de patatas caseras? Éste lo es... La tarta de queso espectacular. Pulpo, asados (de tartera)... Genial.
Restaurante bien situado con servicio atento en la playa de O Terrón en Vilanova de Arousa. La comida es de calidad. Se organizan eventos sociales como bautizos o comuniones. Como casi todos los establecimientos de la cierra en invierno.
Comida excelente en un entorno privilegiado. Atención magnífica,recomendables las Navajas,Xoubas y las Croquetas (pequeñas, pero sabrosisimas);de postre,tarta de queso espectacular. El único pero el pan,se podría mejorar,pero ello no desmerece lo demás.Relacion calidad precio muy buena,volveremos.
Hotel muy familiar, muy bien ubicado, enfrente mismo de la playa y con parking, con una espectacular terraza para desayunos, comidas y cenas con puestas de sol, ideales en verano; es todo casero y con unos postres increíbles. Elena y Jorge son fantásticos. Pensamos repetir.
Sólo comentar el tema del restaurante, que es del que puedo hablar, fuimos mi pareja y yo a comer y la verdad es que es muy decepcionante, un trozo de empanada y una lástima de ensalada, precio caro, para no volver desde luego.
Un sitio muy agradable, los dueños un encanto la atención que daban todo el rato, un sitio muy familiar que desde luego repetiremos.
Fue una comida muy agradable en la terraza, servida por dos Jorges, padre e hijo. Comimos navajas a la plancha muy buenas y unos calamares rellenos que estaban fuera de carta y cocinados por la abuela. Estaban ricos, pero nosotros les añadiríamos una poca mas de salsa.
Nos sorprendió a nuestra llegada. La terraza muy agradable con vistas a la ría. El pulpo y las zamburiñas buenísimo y la paella, aunque no nos gusta el mezclar carne y marisco en el arroz, reconozco que estaba buena .
La comida muy rica y las raciones grandes. Postres caseros.|La atención muy buena, el personal es muy amable y atento.|Muy buena relación calidad precio.|Se puede comer en la terraza y es muy agradable.|Un sitio para repetir y recomendar.|Saludos
No puedo entrar a valorar la comida porque no me dejaron comer. Mi pareja y yo nos sentamos y tras casi media hora de reloj después de sentarnos (era verano, estábamos de vacaciones, no hay prisa en esperar un poco), nos dicen que no es posible comer sin reserva porque hay 18 mesas esperando por delante. Eran las 15:00, el local vacío y no fueron capaces de atendernos o de decirnos que cerraban la cocina, que sería algo hasta entendible por las horas que eran. Sin duda se nota que es un local que si vende comidas es porque está a la orilla de la playa, sino, estaría ya cerrado. Pésima atención.
Hemos estado una pareja 5 días hospedados y todo muy bien. Muy recomendable.
No he estado alojada asi que no puedo juzgar las habitaciones , pero mis padres van allí a diario cada vez que viajan a la zona y yo haré lo mismo. La atención del chico que lo lleva es lo que te hace repetir, te hace sentir a gusto, como en tu casa. Poder comer o tomar una copa con las vistas a la playa es un lujazo y encima económico para la zona. Para repetir y repetir sin dudarlo. De lo mejor del terrón.
Camarero súper amable y cocinera con 45 años de experiencia (su madre). Fuimos porque nos lo recomendaron y la verdad que calidad-precio es de lo mejor de la zona. Al lado de la playa y con sombra de las higueras que tienen en el jardín. Todo casero y el pescado, la carne y el marisco frescos.||Para repetir
Pasamos el primer día para comer y nos dijeron que era imposible, a pesar de tener muchas mesas libres, porque solo funcionan con reserva. Reservamos para el día siguiente y cuando pedimos lo que queríamos nos dicen que no le quedan dos cosas que habíamos pedido. Tuvimos que cambiar. No fue tarea fácil porque los productos más típicos de aquí tienen precios elevados (pagamos 16 euros por dos nécoras que no eran de gran tamaño), la ración de pulpo también cara... Los demás platos tienen un precio más normal, pero no son muy elaborados (patatas fritas con chuleta, carne asada, filete...). En definitiva, no creo que tenga una buena relación calidad-precio. Comida muy normalita, carta reducida y atención regulera (no sirven pinzas para abrir el marisco, si no las pides, tardan bastante...).
Cuando llegamos, este fue nuestro primer sitio para descansar del viaje y comer. Nos atendieron de maravilla y nos sirvieron una tapita de garbanzos con callos con la cerveza. Para comer elegimos unas raciones de croquetas, pimientos de Padrón y albondigas caseras. He de decir, que nos pusimos morados a pimientos, las croquetas no son de las cremosas, son de carne y llevan mucha carne, son contundentes y están buenas, las albondigas tenían un saborcito muy bueno, quizás me hubiera faltado un poco de salsa. Las raciones son generosas y la atencion estupenda. Volvimos varias veces a tomar algo pues está enfrente de la playa y el lugar es maravilloso.
Hoy comimos aquí suuuuper bueno y muy recomendable. El trato fue genial y el sabor de la comida exquisito, se nota que es todo casero y con buena mano de cocina. De primero unas zamburiñas deliciosas, luego ensaladilla casera de chuparse los dedos, y las xoubas 😋😋😋 A pesar de comer como reyes, no pudimos resistirnos a probar el flan casero y menos mal, porque sería un desperdicio no haberlo probado. Encantados y repetiremos pronto!!!!
Cena finales de julio 5 personas, por semana. Solos en el comedor, mala señal. Carta un papel fotocopiado de una foto en la que faltaban muchas cosas. Croquetas pequeñas e insulsas, langostinos 12 und pequeños, pescados refritos de freidora, pedimos dos tipos y no se distinguían ni por forma ni sabor. Precio exagerado para calidades y cantidades.Sinceramente para cenar no volveremos.