Hostal Restaurante Andra (Río Madera de Abajo)
Descripción del alojamiento
En el Hostal Restaurante Andra, situado en Río Madera de Abajo, se combina la hospitalidad rural con servicios pensados para el confort: jardín y terraza para disfrutar del entorno, restaurante y bar con cocina local, y parking privado y wifi gratuitos que facilitan la estancia tanto a viajeros en coche como a quienes trabajan desde el alojamiento.
Las habitaciones, decoradas con sencillez funcional, incluyen armario, baño privado completamente equipado, TV de pantalla plana y textiles (ropa de cama y toallas); varias estancias cuentan con un patio privado que ofrece vistas directas a la sierra y permite relajarse al aire libre sin salir del hostal.
El personal multilingüe (español, inglés y francés) atiende en recepción y proporciona recomendaciones personalizadas sobre rutas, restaurantes y actividades en los alrededores; para quienes llegan en avión, el Aeropuerto de Albacete se localiza a 77 km, dato útil para planificar traslados y horarios.
Opiniones de los clientes
Una verdadera pena de lugar, la atención al público, la limpieza y el servicio brillan por su ausencia, las habitaciones sin calefacción ni toallas ni accesorios de higiene. Una verdadera pena con los sitios tan bien acondicionados que hay, es una pena que se malgaste una experiencia de viaje tropezando con un sitio así, una inspección de sanidad es lo que necesita. Que sirva esta reseña para otras personas que no malgasten su tiempo en un sitio así
Habíamos visitado éste hostal hace años y fue una experiencia maravillosa, pero los nuevos propietarios desde septiembre, lo han hecho muy poco agradable, quitando los sofás al lado de la chimenea, cerrando el salón y sin respetar horas de descanso. Y eso de desayuno incluido, será si vas a la hora que ellos te digan porque vamos, mucho que desear. Eso sí, las habitaciones el colchón estaba bien, aunque hay que mejorar la limpieza
Nos alojamos en este hostal gracias o por culpa de las reseñas tan buenas que habíamos leído en varias webs. El hostal es muy bonito por fuera y en un lugar inmejorable, en medio de la sierra, en plena naturaleza y con mucha tranquilidad. El servicio ya no lo es tanto. Llegamos para cenar y nos informó que no tenía carta y que tenía poca cosa: 4 platos a escoger. Por la mañana no se nos ofreció nada sino que nos sirvieron 1 tostada a cada uno, con aceite o mantequilla con mermelada, junto con un café. Este fue el desayuno que está incluido en un precio de la habitación… no se nos ofreció nada más ni si queríamos algo más. Demasiado pobre. Además de todo, no se informa que no iba el datáfono por lo que tuvimos que hacer bizum. Por último, una pena un restaurante tan bonito, rústico y con estilo, este algo abandonado y desordenado, además de haber 3 perros entrando y saliendo por todo el local ( incluido la cocina). Creo necesaria esta reseña para que se mejoren estos aspectos y que otros huéspedes no les pase como a nosotros, que viajen tantos kilómetros para luego llevarse la misma decepción que nos hemos llevado nosotros.
La casualidad nos llevó a un lugar que podría denominar casi mágico. Te hacen sentir muy a gusto, y en días tranquilos como el que fuimos cenamos como en familia todos los que allí nos alojábamos. Andra y su pareja son excepcionales y estás rodeado de naturaleza y un arroyo de agua cristalina con poza incluida. Volveremos si Dios quiere pero toda la familia. Muchas gracias.
Excelentes anfitriones, es lo primero en lo que pienso, una comida riquísima y un precio de locos. Es una experiencia que tienes que vivir, el entorno es magnífico. Esperamos volver para degustar las gachas y albóndigas.
Fin de semana maravilloso, un lugar súper tranquilo, para disfrutar de la naturaleza, desconexion y el buen comer. Rubén y Andra, se portaron increíblemente bien con nosotros, nos trataron como en casa, con cercanía y amabilidad. Nos encantó, sin duda volveremos. Félix y Noelia.
Pasamos unos días en este lugar, y nos sentimos como en casa. El lugar es muy tranquilo, rodeado de naturaleza y la comida una maravilla. El trato por parte de los dueños nos hizo sentir como en un hotel de 5 estrellas. Recomendado 100% si te gusta la naturaleza y desconectar unos días.
Nuestra estancia ha sido magnífica, en cuanto a la habitación todo muy limpio durante los 4 días que hemos estado alojados, la cama muy cómoda, lo único las almohadas un poco blandas pero aún así es ideal para descansar porque no hace calor debido a que esta rodeado de montañas y el río que pasa por al lado. La comida buenísima y casera todos los dias con gran variedad sin repetir ningún día menú. El personal muy atento y cercano, nos hemos sentido como en casa, sin duda volveremos. Es una pena que no sea un sitio muy conocido porque merece mucho la pena ir.
Hemos estado súper bien! Son una familia encantadora. Nos han aconsejado unas rutas estupendas! Hemos comido genial! Y el entorno, es ideal para descansar y desconectar. Volveremos!
El hostal tiene todo lo necesario para pasar unos días de descanso rodeado de naturaleza. Las instalaciones son estupendas y la limpieza impecable. Además, el trato del personal en general, y de Gustavo, el dueño, en particular, es…
Hemos pasado cuatro días de maravilla. Sitio ideal para descansar, es un muy buen hostal y con un entorno inmejorable, con rutas y senderos. La atención ha sido de 10 y la comida buenísima. Profesionales en todo. Gustavo nos hizo la estancia muy agradable y olé por la cocinera. Seguro que volveremos.
Nos alojamos la noche del 7 al 8 de mayo de 2021. Estuvimos a gusto: es un lugar realmente tranquilo para desconectar. Incluía desayuno, bastante generoso. Sin embargo, creo que hay dos cosas muy destacables: la primera, lo limpio que está todo. Mobiliario, baño, el propio suelo... se veía impecable, y de hecho lo estaba. En segundo lugar, también destaco el trato de Gustavo, el propietario, muy amable y de trato cercano. En general, un lugar muy recomendable para pasar unos días de descanso y aprovechar para ver la zona.
El sitio es bonito y está bien. Abajo hay un río y eso refresca, pero hay muchas cosas que no me gustan. He ido varias veces a comer. Sólo una de ellas tenía la parrilla encendida para hacer a la lumbre las morcillas y la panceta, el resto de veces, lo he pedido y me lo han hecho a la plancha. No es lo que espero de un sitio así que tiene como oferta lumbre. No me gusta la atención del camarero. Llevo años yendo desde bogarra con mi familia a comer. Había otra familia del pueblo de al lado con unos perros pequeños "pequeños" que se me tiraron en la terraza. Yo, al ver que había otras mascotas, pregunté si había algún problema por irme a una esquina con la mía que es grande, puesto que las anteriores veces había ido con ella pero no había más perros. La contestación del camarero fue: "bueno, me vas a hacer andar mucho". Son 15 m de terraza, ¿cree usted que es una buena contestación para un cliente?. Rotundamente, NO. Metí a mi perra debajo de la mesa, de la misma forma que he hecho veranos anteriores cuando he ido con la familia. Los otros perros no paraban de armar escándalo y era imposible comer, así que la bajé a la parte de abajo, y la dejé tranquila con su agua. Aún así, el camarero que es nuevo, estaba molesto. Con la comida no puedo decir que se supiera la carta, yo sí. Él me recriminó que había pedido mucho para dos personas, pero es que sé cómo son las raciones y dos morcillas, dos tiras de panceta, un queso frito y una carne con ajos en las cantidades que lo ponen es para una persona. Mi acompañante pidió menú que estaba muy rico.
Contratamos un fin de semana con media pension (llegamos un viernes y salimos un domingo). El viernes llegamos tarde y llame al hostal para avisar del retraso y nos indican por telefono que no hay ningún problema, que nos esperan y nos…
Segundo año que venimos y no hemos fallado. Aunque ya no está Gustavo y su mujer el chico que lo lleva ahora es majísimo y muy servicial, así como los camaremos que vienen el fin de semana. Este año hemos notado una ligera mejoría del WiFi…
Nos a encantado, tiene un entorno inmejorable. Si quieres desconectar es el lugar ideal. No hemos conocido ningún sitio en el que desayunas, comes, cenas y duermes con el sonido del agua, espectacular. La atención superior por parte de Gustavo y un homenaje por todo lo alto a Angela, la cocinera. La vegetación con el agua, una mezcla inmejorable. Repetiremos.
Mi pareja y yo estuvimos unos días en julio. ||Es un lugar para desconectar y pasear en un entorno natural estupendo.||La comida, excelente. Ha sido un verdadero placer degustar sus platos. La cocinera fantástica! ||Mención especial para Gustavo y su mujer que han sido muy amables y cordiales en todo momento.
El hostal se encuentra en un enclave fantástico para quien le guste la naturaleza y desconectar eso sí llegar hasta él no tiene las mejores carreteras. En el estar o cafetería del mismo hay una chimenea qué hace muy apacible la estancia, fuera está provisto de una terraza con varias mesas muy cercanas al rio. Hemos encontrado todo muy limpio y acogedor. La comida (casera) con poca variedad (al menos en el menú) pero muy correcta, el solomillo rico aunque poco testimonial, la trucha algo seca pero buena, mención para los postres, recomendados. El personal muy servicial. Eso sí tanto la aldea como el establecimiento carecen de tienda para comprar cualquier cosa que hayas podido olvidar (tabaco incluido). Comentan que en breve pondrán una piscina pero no tienen fecha para ello.
Solo hemos estado comiendo, tras una ruta de senderismo por la zona. La comida con calidad y cantidad, bien elaborada y con buenas materias primas ;buena relación calidad-precio; en un entorno muy bonito y relajante. Limpieza en el interior…
Hostal ubicado en el corazón de la Sierra. Es un lugar tranquilo con grandes vistas al río, dueños atentos y lugares con encanto alrededor para hacer alguna ruta. Tiene un amplio comedor, las habitaciones son muy limpias y su chimenea atrae para quedarte recobijado/a para tomarte un vino y una buena velada por el local.
Estuvimos mi pareja y yo durante 3 días. El Hostal muy acogedor limpio y habitaciones amplias. El entorno natural una maravilla, en plena naturaleza y los dueños una pasada. Te aconsejan, son Majos pero sin ser pesados, la Comida del Hostal…
Hostal con un encanto especial. Ubicación maravillosa con el río pasando a unos metros del hostal, refrescando el ambiente y pudiendo disfrutar del sonido del agua en su estupenda terraza. Gustavo y su mujer son muy agradables y en todo momento Gustavo está pendiente de que no falte nada. Se agradece tantísima amabilidad. Ofrecen comidas caseras excelentes y típicas de la zona. Además, aceptan mascotas.
Hoy nos vamos muy tristes porque hemos pasado tres días maravillosos,en un entorno precioso,lleno de naturaleza y magia. La estancia en el hostal,pensábamos que nos encontrábamos en un hotel de 5estrellas. Todo y digo todo absolutamente excepcional.Sobre todo la gastronomía que nos han echo disfrutar, en esos días ,de la Mancha que es de la sabiduría hogareña y del sacrificio diario de hacerlo con cariño y mimosidad. Al ser profesional de la hostelería les he dejado una receta de bizcocho para contribuir a esta familia que tienen la grandeza de poder ejercer el que podamos disfrutar y que nos sintamos en un lugar.... de cuyo nombre si quiero acordarme.Gracias familia .
Hemos pasado un fin de semana fantástico, ideal para desconectar. Gustavo es una persona encantadora. El desayuno y la cena incluida en la media pensión era bastante correcta, comida casera sin pretensiones pero de calidad y muy rica de sabor, recomendable. Las habitaciones son básicas pero correctas, espacios limpios y colchones tirando a blandos pero cómodos. Despertarse en medio de un entorno natural privilegiado escuchando el cantar de los pájaros no tiene precio. El entorno es espectacular, una flora super rica y rutas indicadas para pasear a orillas del alojamiento. Tienes zonas en los alrededores para visitar bastante interesantes como el Chorraero, la ruta de las esculturas en Bogarra, el reventón del río Mundo. Ideal para hacer rutas a pie o bicicleta, gastronomía manchega de calidad si sabes buscar un poco y una gente muy agradable hacen que recomiende visitar la zona. Volveremos...
Agustísimo, los niños lo pasaron genial. Ojalá pudiéramos haber estado algún día más. Lo encontramos todo perfecto y el ratito cenando junto a la chimenea maravilloso
Todo estuvo fenomenal... La situación es perfecta para tener tranquilidad y hacer rutas por zonas muy chulas... La amabilidad del personal de 10... teníamos una reserva por 4 noches y por cuestiones laborales tuvimos que cancelar la última noche y no me pusieron ningún problema (gracias Conchi). Y por supuesto agradecer a Gustavo su trato y sus magníficos desayunos. Volveremos.
Ubicado entre montañas es un lugar ideal para desconectar y recargar pilas. La atención de la pareja que gestiona el hostal es espectacular: muy amables, cercanos y pendientes de que no falte nada. La comida del restaurante también acompaña a la experiencia.|Muy muy recomendable y económico.
El sitio ideal para una escapada rural de fin de semana. La atención ha sido 10/10. Se nota el esfuerzo por dar hospitalidad a los viajeros. Cerca de allí hay senderos fáciles de hacer que te llevan a cascadas y paisajes preciosos.
Fenomenal estuvimos muy agusto, muy bien atendidos, Andra hace unas comidas fabulosas, llevamos un yaco y fue muy bien recibido. Gracias a Rubén y Andra sois geniales 😗
Estuvimos alojados un grupo de amigos el fín de semana del 25 y 26 de enero. El Hostal Sierra del agua cumplió todas las expectativas, lo recomiendo sin duda para quien quiera visitar la zona. Limpio, tranquilo y lo mejor de todo... el trato dispensado por Gustavo. Nos aconsejó y nos guió estupendamente. Un 10 para él!!