Casa Rural Italuna (Jarque de la Val)
Descripción del alojamiento
Casa Rural Italuna, situada en el pintoresco pueblo de Jarque de la Val, ofrece un alojamiento con vistas a la montaña y un entorno pensado para el descanso, con jardín, terraza y una piscina al aire libre perfecta para disfrutar del paisaje rural.
Las habitaciones disponen de baño privado con ducha, artículos de aseo gratuitos, secador de pelo y zapatillas, y la casa facilita wifi y parking privado sin coste; en el interior hay también un acogedor salón de uso común y un bar para relajarse tras las excursiones.
Cada mañana se sirve desayuno buffet o continental para comenzar el día, y la zona es ideal para el ciclismo y otras actividades al aire libre; el aeropuerto más cercano es el de Castellón – Costa Azahar, ubicado a 151 km.
Opiniones de los clientes
Estuvimos 5 días. Sin lugar a duda, una casa espectacular, cada rincón tiene un encanto especial con detalles muy cuidados. Habitación muy cómoda con vestidor y baño individual. Limpia, acojedora muy organizada. Desayunos magníficos. Los dueños, Jaki y Eulogio son encantadores, grandes personas, te hacen sentir como en casa, te aconsejan de todas las rutas que se pueden hacer por la zona y te ayudan en todo lo posible. Volveremos, 100% recomendable.
Una experiencia inolvidable. La casa es preciosa, tranquila y muy relajante. Sus anfitriones Jaki y Eulogio,son muy familiares y atentos. Están en todos los detalles para que te sientas como en casa. El desayuno fabuloso. No podemos más que decir que es sitio es muy fabuloso para desconectar y tener tiempo para la naturaleza. Gracias familia por tan buena atención.
Increíble, espectacular, igual que en las fotos que aparecen en la página, está todo súper limpio, un encanto los dueños, los desayunos impresionantes mermeladas caseras, galletas para afrontar las rutas de avena y chocolate, el primer día nos sorprendió con un hojaldre con queso recién hecho y un bizcocho, aún nos queda 1 desayuno, no he podido esperar a poner la reseña. Nos informan de rutas cercanas, espectaculares, la Hoz Mala, Estrecho Valloré,Mirador de Montoro y más. Recomendable 100,%.
Una casa donde se respira paz y buen ambiente. Está ubicada en un pueblo muy tranquilo y decorada con un estilo ibicenco precioso, lleno de rincones encantadores. Jackie y Eulogio, los anfitriones, son maravillosos y siempre están dispuestos a ayudar en lo que necesites. Una joya situada en pleno Maestrazgo, tiene rutas preciosas a sus pies. Lugar ideal para desconectar lejos del bullicio y las aglomeraciones
Sin duda, la mejor casa rural en la que hemos estado. Los desayunos y la conversación con los dueños y los otros huéspedes hacían que el inicio del día fuese espectacular. Cabe destacar el silencio del lugar y la comodidad de las camas. Además nuestro perro estuvo la mar de cómodo y querido! Ojalá poder volver pronto! Gracias por todo!
Experiencia inolvidable. Literalmente nos sentimos como en casa. Los anfitriones, Jacky y Eulogio, encantadores. Muy pendientes de todo y sabiendo dejarnos nuestro espacio. Las tertulias después de cenar insuperables. Los desayunos de escándalo. La sauna simplemente lo más. Nos hemos sentido como en la casa de unos amigos. Volveremos para primavera seguro.
El lugar más mágico donde nos hemos alojado. Unos anfitriones encantadores, un 10 en todo. Recomiendo a todo el mundo alojarse en esta casita de cuento. El desayuno increíble, siempre recordaré las mermeladas caseras. Gracias por todo.
Hemos pasado unos días maravillosos con nuestros peques. Los dueños están pendientes en todo momento, atentos y cercanos. Los desayunos preparados con esmero y cariño. El lugar es magnífico y especial. Totalmente recomendable. Muchas gracias por todo.
Casa preciosa con una decoración llena de detalles. Estuvimos alojados en la habitación más alta con unas vistas 360 a través de varias ventanitas. Cama con un colchón súper cómodo y variedad de almohadas. Todo muy limpio. Los desayunos con embutidos, queso, panecillos calentitos y una variedad de magdalenas, postres y mermeladas buenísimas y únicas ya que están hechas por la propietaria. Nuestra estancia de dos noches se nos ha quedado corta ya que en la zona hay un montón de posibilidades. Si todo esto fuera poco, queda lo mejor, Jackie y Eulogio que desde que hemos llegado nos han hecho sentirnos como en casa. Muchas gracias por vuestra logística para nuestras cenas, vuestra amabilidad y estar tan pendientes de que no nos faltara nada. Gracias por vuestras conversaciones y consejos sobre los sitios a visitar. Si volvemos por la zona, que no es descartable, sin duda será nuestra opción de alojamiento y a ver si es en una época que podamos disfrutar de ese maravilloso patio. Gracias